“Guardaremos el minuto de silencio que corresponde”: Julio Moguel

Contrario a mis reglas, asistí ayer a la rueda de prensa efectuada en la Ciudad de México, para dar a conocer las actividades de la IV Feria Internacional del Libro de Acapulco 2016 a realizarse del 25 de septiembre al 01 de octubre. Mi motivación no era ingenua: ha sido una Feria de libro que desde su primera edición en 2013 (15-19 de octubre) ha ido de traspié en traspié y pareciera que los esfuerzos que año con año se realizan desde las instituciones convocantes no alcanzan. Esta Feria, hasta ahora queda a deber y, esta vez, desde antes de comenzar.

Cabe recordar que en 2014 la “neutralidad” (que yo llamaría nulidad de postura) ante el hecho en aquel entonces de la reciente (la feria se llevó a cabo, también del 15 al 19 de octubre de ese año) desaparición de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, no fue bien recibida; al año siguiente, se decidió limpiar la imagen de la feria y teniendo como director a Javier Reyes Martinez se llevó a cabo, a diferencia de los dos años anteriores, del 02 al 05 de julio. La FIL-A pasó “sin pena ni gloria”, diría mi abuela.

Este año, para la cuarta edición y con “La proyección ubicada en la refundación” según palabras de su nuevo Director: Julio César Moguel Viveros, estratégicamente eligen las instituciones convocantes una nueva serie de fechas: del 25 de septiembre al 01 de octubre. Y, de vuelta al “origen” Cuba repite como país invitado. Así surge la primera pregunta: ¿Por qué se plantea una Feria del Libro, cada año, en fechas tan dispares entre sí? ¿Por qué, Cuba, otra vez como país invitado? Ninguna Feria de Libro en el mundo se mueve cada año al mes y días que le plazcan a los organizadores. Como si lo anterior no fuera poca cosa, de pronto, también pierde continuidad la Dirección: el año pasado el responsable de ésta era Salvador Martínez Della Roca y, hasta donde se sabía, seguiría siéndolo. De pronto, como sacado de la manga, quien ocupa ese puesto es Julio Moguel. ¿Para bien? ¿Para mal? Ya se verá.

Conforme escuchaba hablar a Confesor Díaz Terrones, director de extensión universitaria de la UAGo y al propio Moguel, director de la FIL-A no me sentía mejor. Conmigo. Con mi compromiso periodístico. Con mi pasión por los libros y el respeto a las y los autores y a las y los lectores. Nos haría bien como ciudadanos, como gremio, hacernos más de una pregunta antes de sentarnos frente a quien sea. Habríamos de pensarnos, un poco más, nuestra responsabilidad como vehículo y enlace con la ciudadanía, con el posible lector y asistente. ¿Basta informar? ¿Informar desde dónde?

En un momento peculiar, pensé en levantarme de mi silla y marcharme. Aquello que los convonantes querían transmitir estaba en su boletín de prensa. Como siempre. Una puede adivinar lo que va a decir cada una, cada uno, en su respectivo medio, como siempre. Pero estoy harta, como periodista, como ciudadana, como lectora de que pase lo mismo de siempre. Mismo mecanismo, mismas respuestas: Ellos hablan, uno graba. Transcribe. Publica-publicita. Y los periodistas no somos o no deberíamos ser “agentes” ni los medios “agencias de publicidad”.

A mí no me gusta quedarme con preguntas atoradas. Me gustan las respuestas. A pregunta expresa, respuesta expresa. Es mi lema. En la vida. Y, como cada situación tiene un tiempo, parafraseando a Sabina, “la conferencia siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido”. Entre mis manos, un programa de mano detallado del domingo 25 de septiembre al sábado 31 de septiembre. Nueva pregunta: ¿Y la programación del 01 de octubre? Misterio sin resolver. No estaba. Es más: segundo misterio: ¿Cómo se apareció la FIL un día extra en el calendario? El 31 de septiembre NO existe. ¿Será que la programación que se menciona para ese día corresponde a la del 01 de octubre? “Quizá, quizá, quizá…”

Mientras Julio Moguel planteaba la refundación de la Feria, “ese barco que ya se echó a andar y llegará a buen puerto”, la proyección “de aquí a la eternidad” de la misma y ensalzaba a Fidel y a Nicolás Guillén (poeta a quien se le dedica esta feria, so pretexto de conmemorar los 85 años de su libro Sonoro Cosongo) yo revisaba el programa día por día.

La sorpresa no era poca. Lo que yo leía era incongruente con los panelistas. Mientras ellos hablaban de acercar a la comunidad a la lectura, de la intención de una feria para la comunidad haciendo hincapié en que la feria no pretendía tener carga política, su programa de actividades decía otra cosa totalmente diferente: Cada día, mismo esquema: de 9:45 am a 14:30: palabras de apertura, representación teatral a cargo de la misma compañía (ARTMO Producciones), actividad infantil, presentación de un libro, un panel-conferencia. Receso para comer. Por las tardes, de 17 a 20 horas presentaciones de libro con duración de una hora cada una y los dos primeros días (25 y 26 de septiembre) el homenaje a Nicolás Guillén Primera y segunda sesión.

Las presentaciones de libro programadas, para quienes participamos de la vida cultural en la Ciudad de México y, hago hincapié, en la Ciudad de México, no resultan de gran relevancia. No es un programa que “invite a ser parte de”. Aquí me surge otra pregunta: ¿Cómo es que, desde el centro, que nos guste o no, habitamos y pertenecemos, podemos vincularnos con las actividades culturales en los estados, dar seguimiento a la pretendida “Internacionalización” de una Feria que no deja de ser local, que se pierde en su localía, y se mira el ombligo a partir de académicos y creadores, también locales? ¿Cómo se pretende generar interés en la “prensa nacional” cuando se entrega un programa oficial con pifias como: “Presentación a cargo de dos profesores investigadores de la UAGro, y del propio autor”? Si lo mismo que leo yo, lo leen las y los integrantes de la misma comunidad a la que se quiere llegar, le generarán el mismo interés que a mí.

Acto protocolario-inaugural el 25 de septiembre y propiamente el arranque de actividades el lunes 26 de septiembre. Al menos a mí (y a miles de personas en nuestro país) me duele el 26 de septiembre. Me indigna. Me entristece. Me llena de rabia e impotencia. Y mientras no aparezcan los 43 jóvenes estudiantes de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, me seguirá doliendo. Este año, además de que la Feria escogió esa fecha emblemática, dolorosa para arrancar ¿qué hará? Este año, serán sensibles. Se presentará a las 18:00 horas La travesía de las tortugas, de Editorial Proceso con la participación (según dice el programa, lo cual no necesariamente es correcto): Vania Piggenout, Marisol Vences Mina, Carlos Alberto Carbajal. Y, también en torno a los hechos ocurridos en Iguala en 2014 se presentará el 31 de septiembre (es decir, en ese día inexistente), a las 18:00 horas el libro de Témoris Grecko, Mentira Histórica. Estado de Impunidad, editado por Editorial Proceso (Dato que averigué con el autor, porque el programa no detalla la editorial). Los comentarios estarán a cargo de Federico Mastrogiovanni.

Aparentemente, hasta ahí las menciones al 26 de septiembre, desde la Feria del libro. A mí, me seguía sabiendo a poco. Y, como quería una respuesta, sí, una postura, porque odio las tibiezas, más valía ir al grano, directo y sin cortapisas hacia Julio Moguel: ¿Por qué la FIL-A en esas fechas? ¿Qué esperar de la FIl-A ante el 2do aniversario de la desaparición de 43 jóvenes estudiantes que continúan desaparecidos? Respuesta de Moguel que transcribo textual: “Vamos a acompañar evidentemente todo ese asunto. Hay incluso la idea, vamos a ver cuál será el formato, de hacer un señalamiento sobre el tema Ayotzinapa. Los que estamos en la feria, los tres convocantes, saludarán sin duda la manifestación, las movilizaciones y lo que se señale y guardaremos el minuto de silencio que corresponde y la feria seguramente estará en mucho dedicada a los 43”. Y agrega: “No es una feria que se contraponga; no es una feria que pretenda quitar reflectores. Si te fijas, la gran mayoría de los convocados, de los participantes, es gente que acompaña solidariamente este proceso; no hay manera de que la feria pueda parecer como una especie de corcho de molestia de lo que es un río de circunstancia; no le tenemos bronca al tema, acompañaremos el asunto en lo que sea necesario, guardaremos el respeto al movimiento, los saludaremos con todo reconocimiento y yo mismo en mi intervención inicial haré una referencia al tema; los cubanos asistentes, se quitarán el sombrero, si es que traen sombrero, con respecto al asunto”.

Señor Moguel, algunas precisiones:

1. Se guarda un minuto de silencio, para honrar a los difuntos. Los 43 muchachos estudiantes están DESAPARECIDOS. Hasta donde sabemos.

2. ¿La desaparición de 43 jóvenes estudiantes es “un río de circunstancia”, un “asunto”?

3. Dice usted: “la feria seguramente estará en mucho dedicada a los 43”. ¿Seguramente? ¿Estará en mucho dedicada a los 43? Su programa plantea un homenaje a Guillén, una reflexión en torno a la cultura cubana y su influencia en América Latina, actividades relacionadas con su invitado de honor, ¿dónde caben en su programa esta Feria “en mucho dedicada a los 43”? Al menos en el programa que hoy se nos entregó y que se dice el definitivo su declaración no se sostiene.

4. Supongo que muchos apoyamos solidariamente (y exigimos, unos más que otros) el esclarecimiento de los hechos, la aparición de los jóvenes, la reparación del daño. Ignoro si la mayoría de sus convocados y participantes están en ello. Tendría que conocer sus biografías y a final de cuentas es una postura personal, sin embargo lo que me parece importante es que no puede pasarse de largo, al elegir (y no creo en la casualidades) fechas tan sensibles para el país, para el estado de Guerrero en particular, el dolor de la sociedad.

Podríamos polemizar, re-polemizar, ir y venir. Podría haber seguido con el tema pero no se trataba de ello. Digamos que, me había respondido una de mis preguntas. Pero tenía dos más. Ya mencioné al principio que desde su surgimiento a la FIL-A le han rondando las suspicacias y en un estado como Guerrero (y algunos otros) los temas de presupuesto no son la excepción.

Ignorar, “hacernos de la vista gorda”, no preguntar sobre presupuestos asignados, flujo de recursos, transparencia sí debiera ser materia de “la cultura”. Cualquier actividad por pequeña que sea y en cualquier ámbito, necesita de recursos tanto en efectivo como en especie y no hay que ser economista para saber que esos recursos, al ser del Estado son cuantificables. Pregunta expresa: ¿Cuál fue la inversión destinada a la FIL-A ? ¿Cuáles son las expectativas de recuperación? ¿De asistencia? ¿De derrama económica? No confundamos esfuerzos con resultados.

Respuesta del Julio César Moguel Viveros: “Es muy difícil tener un cálculo de la derrama económica. La inversión inicial que está en proceso de crecer es de más de un millón de pesos. en proceso de crecimiento. Y si tú haces una multiplicación por cinco por lo menos, con ese efecto multiplicador, por lo menos por cinco, que es lo menos ambicioso que puedes tener, los cálculos de la derrama son muy importantes, sin embargo no nos hemos preocupado de hacer un cálculo económico de la derrama económica que puede generar la cantidad de visitantes que se tiene, es algo que pediremos. Sí, podemos partir de que se hizo una inversión de más de un millón de pesos pero estamos hablando de una inversión de proceso, puede ser que alcance un millón y medio de pesos o más. Estamos hablando de lo que significa colocar un recurso, el inicio y el desdoblamiento de la feria”.

Señor Moguel, una vez más, necesito que me precise algunos puntos: Dejemos en un segundo plano la derrama económica, calculo que sin bien usted no tiene presente, podemos dejarlo para los días subsecuentes, quiero pensar que aunque no puede predecirse, existe un estimado. Pero hay un punto que me intriga: a 25 días de que la FIL-A se inaugure, ¿usted ha invertido un millón de pesos que pueden ser millón y medio y tal vez más? ¿Usted tiene presupuesto abierto, sin límite destinado a la FIL-A? ¿Ese millón, millón y medio o más, exactamente de donde sale? La cultura, normalmente es la más castigada en presupuesto, lo primero que se recorta ¿y usted, tiene total libertad para ejercer un recurso que puede elevarse en “el desdoblamiento” de la feria? ¿Cómo sucede ese “desdoblamiento”? ¿A qué se refiere exactamente?

Moguel continuó: “ Además no lo midas en términos financieros, la universidad no va a cobrar por mandar a todos sus académicos a conferencias, presentaciones o talleres ni por todas sus presentaciones artísticas, que tal vez para otras ferias implique un costo. Hay inversión de infraestructura, hospedaje, alimentación”.

Insisto Julio, ya a estas alturas, tutearnos, podría resultar. Explícame como a una niña de tres años. Puedo entender que la UAGro no cobre por “mandar a sus académicos” a actividades a la FIL-A pero ese recurso humano tiene un costo. A la Universidad le implica un gasto ejercido así éste sea parte de su nómina y, al realizar un presupuesto ( y supongo que éste existe) se toma en cuenta. Asimismo, te pregunto ¿las presentaciones artísticas, también son voluntarias? ¿al hablar de Infraestructura, hospedaje, alimentación, no hablamos de gasto, de inversión, de presupuesto destinado para ello? Sí cuesta, Julio, claro que cuesta. Lo pague quien lo pague. Salga de donde salga. Se “neutralice” como se “neutralice”. Lo que no respondiste con claridad es de cuánto es el presupuesto destinado a la FIL-A y de donde está saliendo. La pregunta era esa. ¿Cuánta es la inversión, de dónde sale? ¿Ni una mínima recuperación? ¿Todo ese millón, millón y medio o más, así, por la libre? ¡Guau, sí que hay recursos en el Ayuntamiento y el Estado para pensar que es una ¿inversión a largo plazo que redituará a través de la transformación social?! 

La declaración de Moguel, continuó: “Y otra cosa importante, a las editoriales no se les está cobrando los stands. Hay una perspectiva de la feria que no tiene la lógica de la mercantilización. Esta feria no está ubicada en esas condiciones. Es decir, evidentemente se van a vender los libros pero los stands, la máxima comodidad posible para los compañeros de las editoriales que van, no se les está cobrando una cuota en particular ni a los periodistas, vamos ahí hacer un acompañamiento del periodismo local, nacional, estamos poniendo los esfuerzos económicos en una feria que tenga este perfil: no a la mercantilización de las ferias como un señalamiento que además me parece fundamental y que no lo mencioné al principio. Yo no sé si es la única feria, no creas que soy demasiado crítico, pero es posible que sea la única, o al menos la primera feria que despliegue el culto al libro y no al autor. El problema de algunas ferias es que ubica el tema de la feria en términos de quién va o quién no va, como persona y creo que algo que cuidamos y que hemos cuidado mucho es que no tenga este carácter, que no tenga el carácter de vamos a llevar a ‘Petra Juana’ que hoy es ‘Petra Juana’ aparece más en la prensa, es más nos negamos a llevarla, se los digo para que vayan averiguando quién es Petra Juana, porque yo no les voy a decir quién es, pero en todo caso lo que te digo es que el perfil de esta feria es un perfil no mercantil, y hemos motivado la presencia de editoriales que no tenían recursos ni condiciones para venir. Hemos priorizando listas de libros por editoriales para que se presenten, hemos priorizando para que se vincule con temáticas y cualquier consideración sobre los dineros lo hemos hecho a un lado”.

Y sí, Julio, tendré que insistir. Si no se va a cobrar el espacio de Stands, si se está previendo la comodidad de personal de las editoriales, de la prensa, necesitas un presupuesto. Con margen de acción y los ue no diste fueron esas cifras. ¿FIL-A da todo a cambio de? Insisto: ¿Beneficio social? ¿Porque la cultura es una inversión que reditúa en beneficio y transformación social, con resultados sorprendentes en nuestro país, verdad? No Julio, no es Cuba. Y, hasta en la Isla, fue un largo proceso. Y en este país necesitamos transparencia. Me preocupa que en tu declaración incluyas a la prensa. ¿Los periodistas que va a ir a cubrir la FIL-A van pagados por la FIL-A? ¿No son los propios medios que pagan a sus periodistas para asistir a cubrir una Feria si así lo consideran necesario, con recursos del medio? Me preocupa que tu declaración incluya a la prensa. En lo personal, si cualquier Feria “me invitara” a cubrirla con los “gastos cubiertos” por ética no asistiría. Cuando yo voy a cubrir, voy con mis recursos o no voy.

Ahora, la mercantilización que mencionas es otro punto interesante. Las Ferias son una ventana. Un escaparate. Y un negocio. Las editoriales van a vender libros. A vender su catálogo. A vender lo que les interesa vender. A abrir mercado. Las razones para asistir a una Feria de Libro son variadas. No es casualidad que el mundo editorial sea una industria. Un mecanismo. Si planteas temáticas y autores y las editoriales aceptan, es un acuerdo, una negociación. Ellas, cada una, cada una de esas 40 editoriales han evaluado costo beneficio. Han escogido a su vez, el catálogo con el que irán a tu feria, dados tus lineamientos, pero desde sus conveniencias. No son ingenuas. Son empresas. Han hecho un presupuesto, han destinado recursos. Esa mercantilización de la que dices mantenerte al margen no es tal, es una negociación en donde la editorial, por pequeña que sea, ya hizo cálculos, esos que parece que tú no has hecho. No “hagas los dineros” a un lado. Sí importan. No vivimos en un mundo de trueque y Recursos, Asignación de Recursos, Transparencia, son palabras que nos permiten transitar en el complejo camino democrático.

Desolación. Al cierre de la conferencia de prensa estaba aun más deprimida. Enojada. Cada palabra se trascendía sí misma. Abría otras ventanas. Cuatro páginas de boletín de prensa. Siete páginas de programa de la FIL-A. El boletín de prensa mencionaba autores que no mencionaba el Programa. ¿Cómo podría haber tanta incongruencia, tanta inexactitud, 25 días antes de inaugurar una Feria de Libro? ¿Para qué la demagogia? ¿Para qué una rueda de prensa en la Ciudad de México con escasos siete medios?

Creí que nada más podría sorprenderme. Pero insistí en mis dudas. Te pregunto directamente Julio, dado que me enteré (porque hice lo que le toca a una hacer cuando quiere saber) por la tarde, cuando ya no te tenía frente a mí para hacerlo, lo siguiente:

  1. ¿ Por qué está en el Programa de actividades agendado el Panel “Periodismo narrativo como una alternativa de información” donde se menciona que estará Salvador Frausto cuando, hasta esta tarde, que le escribí, él ni siquiera había recibido invitación alguna a participar en la FIL-A?
  1. ¿Por qué se dice en el boletín de prensa que Daniela Rea presentará Nadie les pidió perdón, y en el programa no está dicha presentación? A esta pregunta, en específico, yo sé la respuesta, porque me la explicó Daniela, por la tarde, pero si yo me quedo con la información de tu boletín, y sólo de tu boletín y no distingo las incongruencias, las inexactitudes, así lo publico. Y, entonces, desinflamo. Miento. Involuntariamente, si lo quieres ver así, pero sucedería. Por qué Daniela no asistirá a FIL-A, pregúntale a tu coordinación de invitados que, al menos hasta enviar un programa a impresión para prensa, no estaban informados.
  1. ¿Para qué, para qué mencionan hoy que también se presentará también  cadenademando.org (un excelente trabajo periodístico que desde luego vale la pena darle difusión) con la presencia de la misma Daniela, actividad que no está ni en el Programa ni el Boletín? ¿Tomo esa información como fidedigna? 

Me parece que cualquier persona, institución, empresa que convoque a rueda de prensa debe prepararse, saber a qué va y qué quiere comunicar. Para informar que el invitado era Cuba y mostrar, lo que a ojos vistas es un Programa preliminar, asistentes por confirmar, sin datos duros, sin un discurso, apostando por el chiste y la camaradería, no era necesaria una conferencia de prensa. La FIL-A podía esperar una semana más o dos y plantarse, realmente con aires de cambio. Esos que un año más no se sienten. Sin embargo, de conferencias de prensa como la de hoy, también somos responsables los medios no sólo por cubrirlas, sino por decantarlas, por no cuestionar, por limitarnos y autocensurarnos. Porque parte de la dinámica social, de la dinámica medios-conferenciantes es ceñirse al “boletín de prensa”, a limitarnos a lo simple: “Cuba será la invitada a la FIL-A 2016” Balazo: Se llevará a cabo del 25 de septiembre al 01 de octubre y sobre esta base, tres o cuatro variantes, que incluyan A dijo. B dijo. C dijo.

Si seguimos permitiendo que ocurran conferencias de prensa como las del día de hoy, el periodismo en nuestro país, ése, el que llega a las masas, el de la cobertura diaria, el de “los grandes periódicos” no va a cambiar. Ni la sociedad tampoco.

Sí, hoy por la mañana asistí, contrario a mis reglas a una rueda de prensa. Y recordé, tristemente, por qué no asisto a ellas. Creo que no tengo las más mínimas ganas de ir a alguna, en los próximos diez años. Nada más me agudizan la gastritis.

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